La batería es el componente del sistema de seguridad del que menos se habla en la venta y del que más se habla en la avería: el corte de luz de una tormenta, la central que se apaga a las tres horas, la megafonía de evacuación que no suena cuando toca. Y sin embargo su dimensionado es una de las pocas cosas del oficio que se resuelven con una fórmula. Esta guía reúne lo que cada norma exige de autonomía —alarma de intrusión, detección de incendios, megafonía de evacuación— y el método de cálculo común a todas, para que la batería del proyecto sea la que corresponde y no la que cabía en el armario.
Lo esencial
- La autonomía no se elige: la fija la norma de cada familia (EN 50131 en intrusión, EN 54-4/54-14 en incendios, EN 54-16 en evacuación por voz).
- Capacidad (Ah) = Ireposo × treposo + Ialarma × talarma, con el consumo de todo el sistema, no solo de la central.
- Mayorar por envejecimiento (del orden del 25 %) y comprobar que el cargador admite la batería elegida.
- Litio solo si el fabricante del equipo lo contempla y con la batería que homologa.
- Probar la autonomía real en la puesta en marcha y rotular la fecha en cada batería.
Contenido
Por qué la reserva es un requisito y no una prestación
En un sistema de seguridad, la alimentación de respaldo no es un extra de comodidad: es la garantía de que el sistema sigue funcionando exactamente cuando el riesgo aumenta. Un corte de suministro es un escenario probable de intrusión (o su causa deliberada), y un incendio suele cortar la corriente antes de que la evacuación termine. Por eso las normas de producto e instalación de cada familia fijan una autonomía mínima —cuántas horas debe aguantar el sistema sin red— y, en algunos casos, un tiempo adicional en estado de alarma con todos los dispositivos consumiendo a plena potencia. La autonomía no se elige por presupuesto: viene dada, y el cálculo determina la batería que la cumple.
Qué exige cada familia
Intrusión (serie EN 50131). La norma de fuentes de alimentación de la serie fija autonomías mínimas en función del grado de seguridad y de si el sistema comunica los fallos de alimentación a una central receptora: la reserva exigida se reduce cuando el fallo se notifica y se garantiza una respuesta, y crece cuando el sistema está aislado. El grado también condiciona la supervisión de la propia batería (detección de batería baja o ausente). Los valores concretos por grado y configuración están en la norma y en la documentación del fabricante de la central; si tu instalación es de Grado 2 o Grado 3, la autonomía forma parte de lo que se certifica.
Detección de incendios (EN 54-4 y EN 54-14). El equipo de alimentación de una central de incendios debe garantizar un tiempo de reposo en vigilancia sin red seguido de un tiempo en alarma con sirenas y dispositivos activados. La norma de diseño e instalación fija esos tiempos y permite reducir la reserva en reposo cuando existe un servicio de mantenimiento con respuesta garantizada ante el aviso de fallo de red; el proyecto debe indicar qué caso aplica. Es la familia donde el cálculo tiene más consecuencias: las sirenas y dispositivos ópticos en alarma multiplican el consumo, y una batería dimensionada solo para el reposo se agota en minutos cuando más falta hace. La guía general de la UNE-EN 54 sitúa la alimentación dentro del conjunto de requisitos.
Megafonía de evacuación (EN 54-16 y EN 54-4). Los sistemas de alarma por voz tienen la exigencia más dura: deben mantener la vigilancia y después ser capaces de emitir los mensajes de evacuación a plena potencia durante el tiempo que la norma establece. Como los amplificadores de línea de 100 V consumen mucho en emisión, aquí las baterías son grandes, pesadas y caras — y son el elemento que más veces se recorta indebidamente en la oferta. Nuestra guía sobre evacuación por voz EN 54 explica el sistema; la batería es lo que lo mantiene vivo durante el incendio.
CCTV y control de accesos. Aquí no hay una norma de producto que fije autonomía: la reserva es una decisión de proyecto (¿debe grabar durante un corte?, ¿deben abrir o cerrar los accesos?), y se resuelve con SAI para grabadores y switches PoE, y con baterías en las controladoras de acceso y cerraduras cuando la seguridad del edificio lo exige. La pregunta correcta es "¿qué debe seguir funcionando y cuánto tiempo?", y el cálculo es el mismo que sigue.
| Familia | Norma de referencia | Qué fija sobre la reserva |
|---|---|---|
| Intrusión | EN 50131 (fuentes de alimentación) | Autonomía mínima según grado y según se comunique o no el fallo de red; supervisión de batería baja o ausente. |
| Detección de incendios | EN 54-4 · EN 54-14 | Tiempo de reposo sin red + tiempo en alarma con sirenas y dispositivos activos; reposo reducible con mantenimiento garantizado. |
| Megafonía de evacuación | EN 54-16 · EN 54-4 | Vigilancia y, después, emisión de los mensajes a plena potencia durante el tiempo establecido. |
| CCTV y control de accesos | Sin norma de producto | Decisión de proyecto: SAI para grabador y switch PoE; baterías en controladoras y cerraduras si la seguridad lo exige. |
Resumen orientativo: los valores concretos de tiempo están en cada norma y en la documentación del fabricante.
El cálculo en tres pasos
La fórmula es la misma para cualquier familia. Se necesita conocer la corriente en reposo del sistema completo (central más todos los dispositivos alimentados por ella en vigilancia), la corriente en alarma (con sirenas, dispositivos ópticos, relés y comunicadores activos), y los tiempos exigidos para cada estado.
- Suma los consumos. De cada ficha técnica: corriente en reposo y en alarma de la central, de cada detector, sirena, módulo, teclado, comunicador y de los dispositivos externos alimentados por el mismo equipo. No olvides los que consumen más de lo que parece: comunicadores 4G/IP, sirenas exteriores, dispositivos ópticos, cerraduras eléctricas. Si un dispositivo se alimenta de una fuente auxiliar, cuenta en la batería de esa fuente, no en la de la central.
- Aplica la fórmula. Capacidad necesaria (Ah) = (Ireposo × treposo) + (Ialarma × talarma), con las corrientes en amperios y los tiempos en horas. Ejemplo ilustrativo: un sistema con 0,25 A en reposo durante 24 h y 1,8 A en alarma durante 0,5 h necesita (0,25 × 24) + (1,8 × 0,5) = 6 + 0,9 = 6,9 Ah.
- Aplica el factor de envejecimiento. Una batería de plomo pierde capacidad con los años y con la temperatura; las normas y los fabricantes indican un coeficiente de mayoración —habitualmente del orden del 25%— para que la reserva se mantenga al final de la vida útil de la batería y no solo el día de la instalación. En el ejemplo: 6,9 × 1,25 ≈ 8,6 Ah → batería comercial de 9 Ah o superior, y verificar que el cargador de la central admite esa capacidad.
Un cuarto paso que no está en la fórmula pero decide su validez: comprobar que el cargador de la central está dimensionado para recargar la batería elegida en el tiempo que la norma exige. Una batería demasiado grande para el cargador nunca llega a plena carga; la autonomía calculada es entonces ficticia. Las fichas de las centrales indican la capacidad máxima de batería admitida.
Norma. En detección de incendios y en evacuación por voz la autonomía forma parte de lo que se certifica: el proyecto debe indicar qué tiempos de reposo y alarma aplican y si existe mantenimiento con respuesta garantizada. Guarda el cálculo con la documentación de la instalación.
Plomo AGM o litio: qué cambia
La batería de plomo-ácido sellada (AGM/VRLA) sigue siendo la referencia de las centrales de intrusión, incendio y megafonía: robusta, predecible, barata por amperio-hora y compatible con los cargadores de casi todos los equipos. Sus límites: peso y volumen, sensibilidad a la temperatura (el calor acorta su vida drásticamente) y una vida útil de unos pocos años que obliga a la sustitución preventiva en el mantenimiento — no cuando falla. El litio ofrece más energía en menos espacio y peso, mayor vida y mejor comportamiento con el calor, pero requiere un cargador y una gestión (BMS) específicos: solo debe usarse donde el fabricante del equipo lo contempla expresamente, con la batería que homologa. Meter una batería de litio genérica en una central diseñada para plomo no es una mejora: es un riesgo. Varios fabricantes ofrecen ya baterías de litio propias para sus centrales y sistemas de evacuación, precisamente para resolver el problema del espacio en los armarios de megafonía.
Instalación y mantenimiento: lo que arruina el cálculo
- Temperatura. Un armario al sol, una sala técnica sin ventilar o una central junto a una caldera pueden reducir la vida de una batería de plomo a la mitad. La ubicación es parte del dimensionado.
- Conexionado. Baterías en paralelo deben ser de la misma capacidad, edad y lote; cables de sección adecuada y terminales apretados. Una conexión floja se calienta y genera exactamente el fallo que la batería debía evitar.
- Prueba de autonomía real. En la puesta en marcha y en el mantenimiento periódico: desconectar la red y comprobar que el sistema aguanta, o al menos medir la tensión bajo carga. La batería que "marca 13 V" en vacío puede caer a nada en cuanto arrancan las sirenas.
- Fecha de instalación en la batería. Rotulada. La sustitución preventiva a los años que indique el fabricante es la práctica que evita el 90% de los fallos de reserva.
Los errores que más se repiten
- Elegir la batería por el hueco de la carcasa en lugar de por el cálculo.
- Dimensionar solo para el reposo y olvidar el consumo en alarma — en incendios y megafonía, el error más grave.
- No aplicar el factor de envejecimiento: la autonomía se cumple el primer año y se pierde en silencio.
- Batería mayor que la que el cargador puede recargar: reserva nominal, no real.
- Sustituir una batería en paralelo y dejar la otra vieja.
- Litio genérico en equipos diseñados para plomo.
- No probar la autonomía real en la puesta en marcha ni en los mantenimientos.
Baterías y alimentación para tu proyecto
En Maxim Miranda encontrarás las baterías y fuentes de alimentación de respaldo para detección de incendios, para sistemas de intrusión y para megafonía y alarma por voz EN 54 —incluidas las baterías de plomo y litio homologadas por los propios fabricantes para sus sistemas de evacuación—, junto con SAI para CCTV y redes. La capacidad exacta la fija el cálculo de cada proyecto: si quieres contrastar el dimensionado, nuestro equipo técnico puede revisarlo contigo. Si aún no trabajas con nosotros, solicita tu alta de instalador.
Solo vendemos a profesionales
Distribución de seguridad electrónica para instaladores desde 1978: asesoramiento técnico de proximidad, laboratorio de pruebas y formación de producto.
Preguntas frecuentes
¿Cómo calculo la batería de una central de alarma?
Suma la corriente en reposo de todo el sistema y multiplícala por las horas de autonomía exigidas; suma la corriente en alarma multiplicada por el tiempo de alarma exigido; aplica el factor de envejecimiento (del orden del 25%); elige la batería comercial superior y comprueba que el cargador de la central la admite.
¿Cuánta autonomía exige una central de incendios?
La norma de diseño e instalación fija un tiempo de reposo sin red seguido de un tiempo en alarma con los dispositivos activos, y permite reducir el reposo cuando existe un servicio de mantenimiento con respuesta garantizada. Los valores concretos dependen de la configuración y deben constar en el proyecto.
¿Puedo poner una batería de litio en mi central?
Solo si el fabricante del equipo lo contempla y con la batería que homologa: el litio exige cargador y gestión específicos. Varios fabricantes ofrecen baterías de litio propias para sus centrales y sistemas de evacuación.
¿Cada cuánto se cambian las baterías?
De forma preventiva, a los años que indique el fabricante en función del tipo y la temperatura de trabajo, y siempre que la prueba de autonomía en el mantenimiento no alcance el valor exigido. Rotula la fecha de instalación en cada batería.
¿Las cámaras necesitan batería?
No hay norma que lo exija: es decisión de proyecto. Si la grabación debe continuar durante un corte, se resuelve con SAI para grabador y switch PoE dimensionado con la misma fórmula: consumo × tiempo × factor de envejecimiento.
Electrònica Màxim Miranda · Departamento técnico
Distribuidor de seguridad electrónica para el instalador profesional, con sede en Lleida desde 1978. El Centro Técnico recoge la experiencia de mostrador, laboratorio y formación del equipo técnico de la empresa.
Revisado por el departamento técnico de Maxim Miranda.